lunes, noviembre 21, 2005

Riga

A ver, cómo explicar brevemente todo lo ocurrido en la capital letona... Dos conceptos permanecerán en la memoria de todos nosotros:

- Ryanair es una mierda, y ahora pasa a llamarse Random air, ya que nunca sabes dónde aterrizarás (frase de Johannes).
- No passport, no flight (frase del hombre de seguridad en el aeropuerto de Riga, 3 minutos antes de que despegara nuestro avión).

La noche del viernes cogimos el avión hacia Riga, pero como el cegato del piloto no tenía suficiente visibilidad para aterrizar, nos llevó a Tallín, que allí parece que se veía mejor. Tallín está en Estonia, el país de al lado, y como más tarde pudimos comprobar, a 6 horas en autobús de Riga. Ryanair nos tuvo esperando casi 3 horas en el aeropuerto sin explicación alguna, finalmente vinieron 3 autobuses. 6 horas después pisamos el centro de Riga, entre la lluvia, el frío, y los borrachos que se dirigían a casa (nosotros deberíamos haber sido como ellos). Consecuencias: noche de hostal perdida, con lo cual pagamos 10 euros por un desayuno extraño; noche de fiesta perdida. La parte positiva es que nos ahorramos dinero.

El sábado por fin pudimos hacer el turista. La verdad es que es una ciudad muy bonita, la parte antigua sobre todo, pero tiene una historia complicada. Durante la segunda guerra mundial y en los años posteriores no hizo más que cambiar de dueño. Los alemanes y los rusos se disputaban la ciudad, finalmente los soviéticos ganaron y estuvieron dando por culo hasta el 1991. Construyeron un montón de edificios, crearon toda una industria, y cuando ya no les interesaba los mandaron a la mierda. Ahora es un país bastante pobre, donde el tabaco y el alcohol es más barato que el McDonalds.

Todo iba perfecto hasta que pasamos por debajo de un puente cuando estábamos buscando un sitio para comer. Unos pickpocket le quitaron la cartera a Mareike, con las tarjetas, la documentación y el dinero. Sin identificación no puedes volar ni salir del país, con lo cual a partir de este momento todo fueron problemas. Ella se quedó totalmente aturdida, sin saber qué hacer. Buscamos a unos agentes de policía para hacer la denuncia, afortunadamente teníamos a Andrej que habla ruso, así que la comunicación con las gentes de este país fue fácil (ellos hablan letón pero también ruso, y los más mayores incluso alemán). Algunos acompañamos a Mareike al cuartel de la policía, en qué hora, madre de diós qué cosa más decrépita! Todas las paredes sucias, amarillas... hacían los informes a mano, se tomaban su tiempo con tranquilidad... Menuda tarde.
En la embajada alemana ayudaban a Mareike a volver a Alemania, pero no a Finlandia, cosa extraña. Algunos del grupo el lunes se marchaban a Rusia, osea que tenía que volver a Tampere a la fuerza. Después de muchas llamadas telefónicas y de saber que su pasaporte estaba en Finlandia con la gente que organizaba el viaje a Rusia, conseguimos contactar con Rocío y Jaakko. Ella es una chica de Badalona que vive en Tampere con Jaakko, su novio finés, y tienen coche, cosa que nos era muy útil. Fueron al aeropuerto con el pasaporte y lograron que Mareike pudiera volar el domingo de vuelta a "casa".

Hay que decir que el personal de Ryanair se portó muy mal, que fue una chica de la empresa que gestiona el aeropuerto la que movió cielo y tierra para conseguir lo imposible. La solución la tuvimos a eso de las 21 h, todos salimos de fiesta tranquilos y alegres.

Los clubs en Riga son extraños, todas las chicas parecen prestitutas y los chicos parecen de pueblo. En fin, pero estuvo bien, música diferente, cerveza barata y espectáculo gratuito...

El domingo dimos otra vuelta por la ciudad y fuimos al aeropuerto para coger el avión de vuelta. El aeropuerto de Riga, por fin. Mareike no tuvo problemas para pasar todos los controles de seguridad, estaban todos avisados, pero cuando ya estábamos todos sentados en el avión, a 3 minutos de despegar, llega la frase del principio: "no passport, no flight". Que no podía volar, que Ryanair no estaba autorizado a llevar indocumentados, bla bla bla. La chica ya estaba de pie, y nosotros haciendo una colecta para que pudiera pasar la noche en algún sitio cuando llega el piloto y dice: "we apologize, you are going to fly with us, we apologize, we are late, sit down". El avión estalló en un gran aplauso y colorín colorado este cuento se ha acabado, llegamos todos bien a Tampere.