domingo, octubre 02, 2005


El viernes en Koti klubi, después de que el hombre-reno nos enseñara los documentales de su vida como oveja. El Koti está bien, acogedor. La decoración es un tanto peculiar; en las paredes tienen fotos enormes que reproducen una estanteria llena de libros, una cocina, un muro... y las mesas de la zona de fumadores tienen pegatinas de colillas y de vasos, para entretenerse...